La
elaboración del I Plan Estratégico
de Málaga (I PEM), constituyó
en su día una alternativa acertada
y necesaria, especialmente en una
ciudad tan relevante dentro del sistema
regional andaluz y carente hasta entonces
de una definición clara de
proyecto de futuro.
La Evaluación de la ejecución
del I Plan, titulada “El
proceso de transformación de
una ciudad” y presentada
en marzo del 2001, así lo constata
y permite subrayar su contribución
netamente favorable. Ahora bien, pese
a este balance positivo, no había
que perder de vista que subsistían
numerosas actuaciones pendientes de
materialización, tanto entre
las ya programadas como entre las
que eran necesarias al hilo de las
nuevas necesidades económicas
y sociales. Es decir, lo ya conseguido
debía apreciarse en su justa
medida, pero era preciso tomar conciencia
de que quedaba aún mucho por
hacer.
A modo de conclusión, se recogía
en esta Evaluación del I
PEM lo siguiente:
“Se puede decir que Málaga
ha mejorado su posición competitiva
en el mercado regional y nacional,
aunque aún sigue necesitando
consolidar una imagen de ciudad sólida
que le afirme con ventaja en los mercados
europeos y mundiales.
La pronta terminación de las
grandes infraestructuras de comunicaciones
y transportes que están pendientes
favorecerá esta transformación.
Las buenas condiciones de la economía
nacional han tenido una repercusión
más fuerte en la ciudad, y
la provincia en general, que en el
resto de Andalucía y España.
El mercado de trabajo ha sido uno
de los avales de esta mejora, así
como la construcción y los
servicios turísticos han sido
uno de los motores. La capitalidad
económica y tecnológica
de Málaga en Andalucía
está empezando a ser respaldada
por los datos estadísticos,
así como por la opinión
pública. No ocurre lo mismo
con la desaseada capitalidad turística
y de ocio europea, donde la mejora
de las condiciones culturales y turísticas
de la ciudad aún no pueden
competir con los mercados exteriores,
siendo necesaria una mejor coordinación
con la oferta de la Costa del Sol
y los agentes públicos y privados.
En líneas generales las condiciones
de vida de la población han
mejorado y se han realizado grandes
esfuerzos en el plano ambiental, aunque
siguen existiendo deficiencias importantes
que habrá que subsanar pronto
para no frustrar las aspiraciones
de desarrollo de la ciudad”.
Se presenta a continuación
los resultados de la fase de seguimiento
y evaluación del I
Plan Estratégico de Málaga
versión P.D.F.
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